Ella me miro y yo tímida desvié mis ojos. Cuando llegue más cerca de ella estaba mirándome y sonriendo, yo le dije hola, casi sin querer, todo bien?
Y me quede allí no sé porque, ella pregunto porque estaba tan apresurada, yo le dije que estaba yendo para mi casa y que no quería incomodarla.
Ella quedose pensativa por un rato y yo allí, no sabía lo que hacer, le pregunte si no tenía miedo por estar allí sola en medio de la noche, Ella me contestó: sí, tuve miedo por un tiempo pero ahora ya estoy acostumbrada y también no tengo otra manera de vivir.
Me pregunto lo que yo hacía en la calle a aquella hora, le dije estoy volviendo del trabajo, la mire directo a sus ojos y dijo, tu bien podrías ser chica y ella para mí, pero sólo si tú quieres.
Sonreí, ella también... me fui caminando y regresé para verla una vez más, ella estaba mirándome, yo le dije pero tú no eres, dijo si no soy pero me gustaría serlo, solo para ti, solo hoy para sacar la tristeza de tus ojos.
Tomé su mano y le di un beso, le dije hoy no pero me voy cruzar por aquí muchas veces, ella sonrío y yo me fui.
Escuche un carro detenerse y me volví para mirar pero ella ya no estaba más... me fui para mi casa pero había una sonrisa en mis labios.
® Vera Costa Derechos Reservados
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