Era casi media noche, yo volvía apresurada para mi casa, con miedo porque había poca gente en las calles. Cuando cruce por una esquina, la vi, andaba de un lado para otro, con sus medias como cebras, el abrigo negro, el pelo largo que guapa yo pensé.
Ella me miro y yo tímida desvié mis ojos. Cuando llegue más cerca de ella estaba mirándome y sonriendo, yo le dije hola, casi sin querer, todo bien?
Y me quede allí no sé porque, ella pregunto porque estaba tan apresurada, yo le dije que estaba yendo para mi casa y que no quería incomodarla.
Ella quedose pensativa por un rato y yo allí, no sabía lo que hacer, le pregunte si no tenía miedo por estar allí sola en medio de la noche, Ella me contestó: sí, tuve miedo por un tiempo pero ahora ya estoy acostumbrada y también no tengo otra manera de vivir.